Desde mi ventana

Desde mi ventana

‘Desde mi ventana’
Carta anónima de un residente inspirada y dedicada a todas las iniciativas que llevan tiempo implicadas en introducir la música en hospitales, centros de día, residencias,….

    Me gustaría brillar eternamente, como tu. Acostarme, ocultarme, cerrar los ojos, y saber que siempre volveré a lucir cada mañana, como tu. Me gustaría tener siempre la misma energía que tu, casi invariable. Ser inmortal, como tu, para poder acariciar infinitamente con mi luz, las personas que mas amo en este mundo. Empañar este cristal con lágrimas de alegría y no de tristeza. Pero me temo, que no esta previsto así. Ahora que te observo desde esta habitación, ahora que los sonidos crepitantes de las máquinas que me controlan anuncian mi ocaso, comprendo lo efímero de mi existencia, y lo absurdo de mis percepciones. Cada día que yo despierto, equivale a cientos de miles de tus amaneceres. Cada julio que gastas equivale a miles de vidas propias. Tú, que has visto pasar a millones y millones como yo, que has sido testigo de nuestro origen, me reduces a la nada, a lo ínfimo. Mi vida esta condenada, en cambio, tu existencia, parece infinita como juez de todo ser vivo. Alguien pronto cerrará las cortinas de mi ventana cuando mis ojos también lo hagan. Tú seguirás ahí detrás, inaugurando y clausurando cada día. Porque todo seguirá igual. Porque nadie lo cambiará. Como yo desde mi ventana, otros te observarán, como lleva siendo así muchos años atrás. Permíteme un día mas, deja que te acueste una noche mas. Deja que la música me ilusione una vez mas. Deja que el sonido de esa guitarra, de ese piano, me transporte a un prado verde, virgen, reluciente. ¡Qué importa! Después de todo, pase lo que pase, tú sí despertarás, y nada cambiará.
Desde mi ventana, déjame escuchar, déjame decirte una vez mas, hasta mañana.

 

Mil gracias a todas esas iniciativas maravillosas que hacéis tanto por tantos, un día mas»

RB.

No hay comentarios

Déjanos un comentario